Elegir una dirección
Compara tus opciones. Identifica qué te importa, qué está en tus manos y qué necesitas para tomar la siguiente decisión.
Un espacio para ordenar una decisión, iniciar un hábito o llevar una meta personal a la vida diaria, enfocado en tus prioridades.
Tienes una meta personal, pero no sabes por dónde empezar.
Una transición ha cambiado tus rutinas o prioridades.
Quieres dar seguimiento a tus planes sin depender solo de la motivación.
Buscas diagnóstico, tratamiento o psicoterapia.
Necesitas apoyo para trauma activo, una crisis o una situación de seguridad inmediata.
Buscas sesiones remotas o una reunión fuera de Sacramento.
Compara tus opciones. Identifica qué te importa, qué está en tus manos y qué necesitas para tomar la siguiente decisión.
Divide tu meta en acciones pequeñas. Observa cómo el tiempo, la energía y otras responsabilidades influyen en tus planes.
Trae ejemplos de lo ocurrido entre conversaciones. Conserva lo útil y cambia lo que no encaja con tu día.
Por ejemplo, podrías querer una semana más manejable. El trabajo puede empezar identificando una prioridad y una rutina realista, para luego revisar qué facilitó o dificultó ponerla en práctica.
Ejemplo ilustrativo, no testimonio ni promesa de resultados.
El coaching trabaja metas y acciones. No es psicoterapia y no ofrece diagnóstico, tratamiento ni atención de trauma activo. La admisión es independiente de la terapia.
Conoce el enfoque y sus límites →No necesitas un plan terminado. Trae algo que quieras cambiar; la primera conversación puede ayudarte a concretarlo.
No. También se pueden trabajar prioridades personales, rutinas, decisiones y seguimiento.
No. El coaching no evalúa, diagnostica ni trata condiciones de salud. Se enfoca en metas y acciones prácticas.
Empieza con una conversación y descubre qué paso tiene sentido para ti.